11/01/12

Para la preciosa princesa que se debe ir

Les pediría que no recen más ni se desmayen en grupos de oración, que no hagan más cadenas para invocar una vida que ya no existe, que dice cosas al azar y que ni siquiera se acuerda de ustedes, el milagro ya lo hicieron y les quedó a medias, por cierto.

Recuerdo cuando venía de viaje solo a visitarte, siempre acaparaste gran atención en mí, los pasillos de ese hospital eran fríos y lúgubres, el grupo de personas que también estaban contigo, medio muertos medio vivos y todos separados entre cortinas. Llevabas miles de tubos, agujas y cinta que pegaba todo eso, no abrías los ojos, no respirabas por tu propia cuenta, a veces, la esperanza la teníamos cuando apretabas una mano o movías un pie, te visitaba y no lloraba en ti, eso era una muestra de debilidad que no te hacía falta, ya bastante mal estabas, después salía por una puerta y me partía en llanto, porque no te quería dejar ir. pocos meses atrás te encontrabas entera y disfrutaba de tu compañía, puedes sentirte mal, te echo toda la culpa, mis ojeras por tres meses seguidos han sido por ti, porque aunque sin tubos de por medio ya no te creo lo que me dices, porque ni siquiera sabes lo que hablas, me muero de rabia al verte y a veces siento que tanto que quisimos tenerte, fue el pensamiento más egoísta de nuestra parte, tú no tenías fuerzas para vivir, porque la ley natural lleva a la muerte y cada uno de nosotros, nos empeñamos en darte un pedazo de nuestras vidas para que quedaras así, medio muerta, medio en nada y nos agotamos un poquito, porque ser tercos es tan humano que enferma , rezar, y aferrarnos, nos dejó un cuerpo y yo para qué quiero tu cuerpo si ni siquiera puedes sentir que estoy contigo.

Yo te amo con el alma, te recuerdo bien, viva y gritando, de esto último no quiero saber nada, no quiero tenerte cerca, ya tuviste 8 hijos que te dieron 15 nietos y 1 bisnieto, ya trabajaste hasta el cansancio, conseguiste lo que querías, viajaste. Ya nadie te necesita.

Si quieres descansar, por mi parte te dejo ir, conmigo ya fuiste bastante buena, ya compartimos demasiados momentos y sonreímos lo suficiente, igual te voy a empacar en mis maletas y nos vamos a ir de viaje, me vas a ver triunfar, hasta donde quiera que la muerte lleve, yo sé que me seguirás amando y eso para mí es como tenerte eternamente.

1 comentarios:

  1. Dejar ir a esa persona es saber que estara en nuestros corazones por el resto de nuestras vidas.
    Recuerdo también ese momento donde sentí una necesidad violenta por contenerla, por mantenerla viva aunque fuera por una maquina con tal de ´"verla", hasta que finalmente entendí con su partida que nada para ella hubiera sido mejor que descansar.
    En el silencio te acompaño y entiendo tu dolor.
    Camila..

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